Papelería de Lujo · Dirección Creativa
Confidencial — para Renata Molina
Hemos preparado dos conceptos creativos para tu suite.
Elige el que más te represente.
Cuatro colores que pertenecen al mediodía de octubre en una basílica porteña. Suficientemente puros para sostener el silencio. Suficientemente cálidos para sostener la alegría.
Alta tensión entre finos y gruesos — el equivalente tipográfico de la luz de octubre entrando por los vitrales de la Catedral Metropolitana. La itálica es plegaria. La romana es certeza. Jost 300 ancla la información práctica con claridad contemporánea.
La invitación no ilustra el bautizo: es el bautizo. La forma ondulada del papel, las franjas verticales de champagne y marfil que recorren el lateral, la tipografía amplia y segura — juntos construyen un objeto sagrado antes de que se lea una sola palabra. No hay flores, no hay motivo secundario: solo la arquitectura del día traducida en papel de alta gramaje.
Las franjas verticales son el elemento principal — un marcador litúrgico moderno, como la luz entrando por los vitrales de la Catedral a las doce del mediodía. La tarjeta semicircular separada lleva los nombres de padres y padrinos, impresa en el mismo cotton rag, cerrando el sistema de piezas como un colofón cálido.
Elige este concepto si quieres que tus invitados tomen la tarjeta y sientan su forma antes de leer el primer nombre — un objeto de diseño que guardarán por años.
En el momento exacto antes de la ceremonia hay una quietud específica — la luz de octubre sobre el pórtico de la Catedral, una gardenia blanca sobre lino marfil, el silencio de lo que está por comenzar. Este concepto lleva esa quietud dentro de la forma ondulada: el motivo botánico no decora, sino que respira. La fotografía se disuelve hacia el fondo champagne, suave como un recuerdo.
La misma forma die-cut ondulada, pero el sistema visual ahora tiene una imagen viva en el interior. El acento de salvia en el lateral izquierdo — en lugar de las franjas champagne — evoca el jardín de la Catedral. La tarjeta semicircular lleva un pequeño motivo floral en la esquina superior y cierra la suite con la misma atmósfera botánica.
Elige este concepto si quieres que la invitación evoque una sensación — el aroma de las flores el día del bautizo, la calidez de la luz de octubre en Buenos Aires.Cuando leí el brief, escuché algo específico: la textura del papel de alta gramaje en la mano antes de que el sobre sea abierto. Sesenta personas que van a sentir ese peso. Eso no es una invitación — es un objeto que promete algo antes de decir nada.
Ese detalle no se olvidó. Ambos conceptos comienzan ahí — solo llegan de manera diferente. El Concepto A te lleva al objeto mismo: la forma, las franjas, el peso del papel. El Concepto B te lleva a la sensación: el aroma de las flores, la luz a través de los vitrales, el silencio antes de que empiece la ceremonia. Los dos serán el tipo de cosa que la gente guarda.
Ambos conceptos nacen de tu brief — solo lo interpretan de manera diferente. La forma o la atmósfera. Elige el que resuene, y toda tu suite se construirá desde esa visión.